El
decreto 2904 de 1994, que reglamenta la ley 30 de 1992,
la define como “El acto por el cual el Estado
adopta y hace público el reconocimiento que
los pares académicos hacen de la comprobación
que efectúa una institución sobre la
calidad de sus programas académicos, su organización
y funcionamiento y el cumplimiento de su función
social.”
“El proceso
de acreditación se inicia con la autoevaluación,
continúa con la evaluación externa
practicada por pares académicos, prosigue
con la evaluación realizada por el Consejo
Nacional de Acreditación y culmina si el resultado
fuere positivo con el acto de acreditación
por parte del Estado.”