Udenar reafirma su compromiso con la vida y la comunidad estudiantil del Pacífico
El pasado 10 de agosto de 2026, Colombia vivió una de las emergencias sísmicas más importantes de los últimos años. Un terremoto de magnitud 7,4, registrado a las 7:34 de la mañana y con epicentro en San José del Palmar, Chocó, afectó diferentes territorios del país y dejó consecuencias especialmente significativas en departamentos como Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío.
En este contexto, la Universidad de Nariño se sumó a las acciones de solidaridad y acompañamiento a las comunidades afectadas. Como resultado de la organización estudiantil, el compromiso de funcionarios y funcionarias, la administración central y la ciudadanía del departamento, la institución logró reunir ayudas humanitarias destinadas a las personas damnificadas por la emergencia.
La jornada de entrega tuvo como destino la Universidad del Valle, Seccional Pacífico, Sede Buenaventura, territorio que también enfrentó las consecuencias del movimiento sísmico. Allí, la ayuda fue dirigida especialmente a integrantes de la comunidad estudiantil y sus familias, como una muestra de acompañamiento ante las dificultades generadas por la emergencia.
La respuesta solidaria de la Universidad de Nariño se articula con el amplio movimiento de apoyo que se ha generado en diferentes regiones del país. Desde los primeros días posteriores al terremoto, instituciones, organizaciones, comunidades y ciudadanía han movilizado alimentos, elementos de primera necesidad, insumos médicos y otros recursos para atender a las poblaciones afectadas. Buenaventura ha sido uno de los destinos priorizados dentro de estas acciones humanitarias.
En el departamento de Nariño, la solidaridad también se convirtió en acción. Las iniciativas estudiantiles y comunitarias permitieron organizar la recolección de donaciones y movilizar recursos para contribuir a la atención de las familias que enfrentan las consecuencias del desastre. A esta labor se sumaron diferentes unidades académico-administrativas de la Universidad de Nariño, que brindaron apoyo logístico para facilitar la recepción, organización y traslado de las ayudas.
La Universidad destaca especialmente el compromiso de la comunidad universitaria y de la ciudadanía de los diferentes municipios de Nariño, quienes respondieron al llamado con generosidad. Cada donación representa una expresión de empatía y solidaridad con las comunidades que hoy requieren acompañamiento para afrontar los efectos de esta emergencia.
El terremoto del 10 de agosto generó afectaciones en múltiples departamentos y municipios del país. De acuerdo con el balance oficial citado por el Gobierno nacional, para el 19 de agosto la emergencia había alcanzado 15 departamentos y 471 municipios, con más de 262.000 personas damnificadas y afectadas.
Ante esta realidad, la Universidad de Nariño reafirma que su compromiso con la sociedad trasciende los espacios académicos. La solidaridad, el servicio y el acompañamiento a las comunidades hacen parte de una responsabilidad institucional orientada a contribuir al bienestar colectivo y a la defensa de la dignidad humana.
La llegada de las ayudas a Buenaventura representa, así, un gesto de unión entre territorios y comunidades universitarias que, frente a una emergencia nacional, decidieron actuar de manera colectiva. La Udenar reconoce el esfuerzo de quienes hicieron posible esta iniciativa y agradece a todas las personas que aportaron para que la ayuda pudiera llegar a quienes más la necesitan.
Con esta acción, la Universidad de Nariño reafirma su compromiso con la vida, la región y el país, y se une a las voces de solidaridad que buscan acompañar a las comunidades afectadas por el terremoto del 10 de agosto y contribuir a su proceso de recuperación.
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